Mi aventura dominando la cobertura de chocolate
Hubo un tiempo en el que pensaba que derretir chocolate era una tarea sencilla, casi un trámite. «Calor y listo», me decía a mí mismo mientras observaba un bloque de cacao romperse en pedazos. Sin embargo, mi primer intento terminó en un desastre grumoso, opaco y con un tono blanquecino que nada tenía que ver con las vitrinas de las pastelerías francesas. Fue entonces cuando comprendí que aprender a hacer coberturas de chocolate perfecta no es cocina, es alquimia. Mi…