¿Qué es la leche ecológica y cuáles son sus ventajas?
¿Una leche proveniente de granjas ecológicas y respetuosa con el medio ambiente? Cada vez son más los consumidores que dicen «no» a las leches industriales en favor de las ecológicas, es decir, que proceden de ganaderías donde la sostenibilidad y el bienestar animal no son expresiones vacías, sino que se siguen estrictamente en todas las fases de la producción. Además, su uso en la elaboración del queso rulo cabra y otros productos artesanales está en ascenso gracias a sus múltiples beneficios.
La leche de origen ecológico, también llamada biológica u orgánica, cumplen con los mismos estándares y requisitos legales que su competidora industrial. Pero la diferencia entre estos productos es notable, pues aquella no ha perdido su valor nutritivo al carecer de todos aquellos procesos que «empobrecen» la leche convencional.
En concreto, las vacas, cabras, etcétera, de granjas ecológicas viven en un entorno amplio y agreste, totalmente alejado de las macrogranjas que tan mala prensa se han ganado en los últimos años. Sus pastos carecen de pesticidas, fertilizantes y otros químicos perjudiciales, por lo que la alimentación del ganado sorprende por su calidad.
Como resultado, su ordeño ofrece una leche con mejores propiedades desde un punto de vista nutricional. En especial, se han identificado niveles más elevados de vitamina E y un aporte superior de omega 3 y betacarotenos. Los estudios disponibles, aunque escasos, avalan la mayor riqueza en nutrientes de las leches ecológicas.
Las trazas de herbicidas y otros agroquímicos brillan por su ausencia en las leches orgánicas, que presentan además niveles de aflatoxina M1 inferiores a sus contrapartes industriales.
Como sucede con otros productos etiquetados como eco, su fomento repercute en el bienestar y la sostenibilidad de las comunidades locales. Este tipo de lácteo y sus derivados contribuyen a minimizar la huella de carbono y a apoyar un modelo, en definitiva, más positivo desde una óptica medioambiental.